PERÚ: DEL PACÍFICO A LOS ANDES, DIARIO DE VIAJE DE 3 SEMANAS. 4ª PARTE

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victor miguel, Jue Nov 21, 2013 8:55 am

20. CHICLAYO

A las 7 de la mañana estamos saliendo en autobús, con dirección a la ciudad de Chiclayo, al norte de Trujillo. Nuestro objetivo es conocer todo lo relacionado con el Señor de Sipán, un importante gobernante Moche, de la misma cultura que los habitantes de las Huacas de la Luna y el Sol que visitamos en Trujillo), y que vivió en el siglo III d.c. cuando nuestro país formaba parte todavía del imperio romano.

El hallazgo de las tumbas reales del Señor de Sipán, marcó un importante hito en la arqueología del continente americano porque, por primera vez, se halló intacto y sin huellas de saqueos, un entierro real de una civilización peruana anterior a los incas.

Hace años, una exposición itinerante con algunos objetos hallados en las excavaciones, recaló en Alicante y tuvimos la oportunidad de visitarla, así que teníamos curiosidad por conocer el lugar donde fue encontrado y, ver al completo el magnífico tesoro que guardaba en su ataúd.

El museo Tumbas Reales, situado en la localidad de Lambayeque, y donde están la mayoría de los objetos hallados está cerrado hoy lunes, así que hemos pensado ir al yacimiento donde fue encontrado él y otros dirigentes mochicas, en la localidad de Sipán, y visitar también el pequeño museo existente.

Un taxista nos lleva a un hotel recomendado por dos españolas residentes en Ecuador, que conocimos ayer, pero no me gusta nada la habitación, así que acabamos en el hotel Alejandra, donde disfrutaremos de una moderna y limpia habitación (60 soles).

Después de instalarnos, vamos andando a una céntrica estación de transporte público, donde subimos a un desvencijado autobús destino Sipán. Una pareja de jóvenes peruanos, nos dice que hay un taxista que nos lleva a los cuatro por 60 soles, así que nos bajamos, en medio de las protestas y amenazas del conductor, recriminando al taxista que les “quite” los clientes.

Una hora después llegamos al recinto, donde visitamos primero el museo, y después, casi en solitario, el lugar de los enterramientos denominado Huaca Rajada, otro recinto sagrado prácticamente desmoronado por la erosión.

Algunas tumbas se han restaurado y reproducen con copias su aspecto original de hace más de 1.500 años, así el Señor de Sipán, estaba enterrado en un ataúd de madera rodeado de cientos de objetos de oro, plata, cerámica y piedras semipreciosas, así como su séquito, formado por su esposa, dos chicas, un joven, un jefe militar, un abanderado, dos guardianes, dos perros y una llama. En otra tumba cercana, descansaba el sacerdote, acompañado en su viaje a la otra vida por numerosos tesoros, varios niños, un guardián sin pies, y una llama sin cabeza, hechos a los que no se ha encontrado explicación.

Hace calor, y después de tomar una coca-cola (no confundir con inka-cola), nos disponemos a regresar, aunque el autobús no pasa hasta dentro de un rato. Esperamos junto a la pareja de peruanos con la que llegamos en taxi, pero el bus no se detiene porque va lleno. El joven peruano nos propone coger entre los cuatro un motocarro (que es igual que los tuk-tuk asiáticos), para ir hasta una ciudad cercana, desde donde nos será más fácil encontrar un transporte para Chiclayo. Eso hacemos y, previo pago de 1 sol cada uno, nos acomodamos como podemos en el estrecho asiento, para alcanzar dicha población, donde rápidamente nos ofrecen un combi que terminará llevándonos a Chiclayo.

Son las 15, 30 pero en Perú hay muchos restaurantes que abren solo por el día, hasta las 4 o las 5 de la tarde, así que paramos un taxi para ir al restaurante El Pescador, recomendado en la Lonely y bastante difícil de encontrar porque no tiene cartel (San José 1236). Allí probaremos un magnífico ceviche (que paradójicamente me sentará mal), un chicharrón de pescado crujiente, y una salada tortilla de raya. El importe fue de 70 soles con dos cusqueñas grandes. Regresamos andando al hotel, y me voy poniendo cada vez peor del estómago. Descansamos un rato, y salimos a pasear por una ciudad bastante oscura, llena de comercios enrejados, y sin ningún atractivo así que, dado mi estado, volvemos al hotel donde pasare una noche con bastantes visitas al baño......



21. CHICLAYO

Hoy es el día elegido para visitar el Museo Tumbas Reales del Señor de Sipán, que se encuentra en la localidad de Lambayeque, a 11 km de Chiclayo (taxi 11 soles).

El museo, inaugurado en 2002, es una construcción piramidal de color Burdeos inaugurado en 2002, especialmente diseñada para albergar los hallazgos de Sipán, que nada tiene que envidiar a los mejores museos del mundo. Cabe destacar su iluminación y algunos objetos deslumbrantes como unas placas pectorales de oro con representación de animales marinos, o las sandalias elaboradas con metales preciosos.

A pesar de que mi estómago está todavía tocado, disfruto como un enano de la visita, y dos horas después salimos del recinto, encaminándonos a una zona de tiendas de artesanía que tiene poco interés, y a un mercado cercano, donde termino cortándome el pelo en una pequeña peluquería.

Es medio día, así que volvemos a Chiclayo (11 soles, como en la ida. No le doy tiempo a pedir más al taxista), y le decimos que nos lleve a algún sitio donde vendan cerámica. Así lo hace, aunque el lugar es bastante cutre y no compramos nada.

Es hora de comer, y me pido un caldito de gallina, que mi estómago malherido agradece, mientras vemos el comienzo del partido del Barca-Milán de la Champions. El bus que nos llevará a Lima no sale hasta las siete de la tarde, así que dado mi estado de flojedad decidimos ir a hotel, para negociar el precio de unas horas de habitación. Nos intentan cobrar un día, pero termino dejándolo en 40 soles por 3 horas, aunque nos darán una individual (¡que hija de su madre, la recepcionista!). Allí termino de ver el partido, y leemos un poco hasta que nos dirigimos en taxi a la estación de autobuses de Cruz del Sur. Compro algo para cenar en una pastelería cercana, me hago una brocheta callejera de anticuchos (corazón de vaca), que no se como le sentará a mi cuerpo, y esperamos para subir al autobús.



22. LIMA

Los asientos son VIP, así que dormimos bastante bien hasta la llegada a los arrabales de Lima sobre las 6 de la mañana, aunque no alcanzaremos la estación de bus hasta 1,30 horas después, debido al enorme atasco matutino. Inmediatamente cogemos un taxi a Miraflores, donde hemos reservado habitación (12 soles, aunque el taxista se tendrá que conformar con 8,5, puesto que no llevamos más suelto y no tiene cambio)

En el hotel María Luisa nos dicen que anularon ayer la habitación, sin darnos un motivo claro. Les montamos el pollo, marcándonos el farol de arruinar su credibilidad a través de Internet, y conseguimos que nos faciliten una habitación triple (que es la única que les queda) por el mismo precio, aunque no podemos ocuparla hasta la una de la tarde. Nos acercamos a un centro de artesanía próximo, donde hacemos las últimas compras, entramos en el museo del cacao, donde degustamos distintas variedades, y nos encaminamos a un restaurante del que tenemos muy buenas referencias, aunque llegamos demasiado pronto (es poco más del mediodía) y está cerrado, así que decidimos ir al Rincón del Bigote, que ya conocimos en nuestro primer día en Lima, y aunque no me atrevo con el ceviche, si que pedimos dos almejas marinadas, y un chicharrón mixto delicioso. Son cerca de las dos de la tarde cuando regresamos al hotel, momento en que está comenzando el partido Juve-Madrid, que veo en la habitación. Cuando termina, salimos a dar nuestro último paseo peruano; compramos algunas cosas en el supermercado (galletas, agua, caramelos, pan), tomamos unas birras en una terraza, y volvemos a la habitación donde prepararemos las mochilas, para regresar a casa al día siguiente.



23. LIMA-BOGOTÁ-PARÍS-MADRID

El taxi para el aeropuerto nos cuesta 30 soles (pedía 50), y una hora después estamos en la terminal internacional. Embalamos las mochilas en una de las máquinas existentes (35 soles cada una, más que lo que cuesta en España), y como tenemos pocos soles, tenemos que pagar una parte con la tarjeta, y tomamos un avión con la compañía Taca con destino Bogotá, en cuyo aeropuerto tenemos que hacer escala. Aprovechamos para comprar algo de café y chocolate colombiano, antes de salir en dirección a Europa con un vuelo de Air France, cuyo un servicio a bordo es excelente, incluyendo incluso la posibilidad de tomar un delicioso champagne francés, aunque sea en vaso de plástico.

Llegamos a París son tiempo de sobra para tomar nuestro último vuelo, destino Madrid, ciudad a la que llegamos sin apenas darnos cuenta.

El último sobresalto se produjo, cuando vimos como las mochilas llegaban sin el plástico con el que las habíamos embalados, por lo cual hicimos el correspondiente parte de incidencia por si nos habían robado algo.

En el exterior, nos esperan mi hermano y nuestro sobrino Marcos, dando por finalizada nuestra pequeña aventura sudamericana.





E. CONCLUSIÓN

Lo primero que tengo que decir, es que este viaje ha superado las expectativas que tenía sobre él, y que ha resultado muy enriquecedor.

Perú es un país de contrastes y mezclas, pero no solo de contrastes naturales, donde puedes pasar en poco tiempo del desierto costero, a las imponentes montañas andinas en las que se hace difícil respirar debido a la altura, sino que también tiene acusadas diferencias antropológicas, con un importantísimo mestizaje de razas (blancos, mestizos, indígenas, mulatos, negros, asiáticos) y de creencias (todavía convive el culto a algunos dioses incaicos, como Viracocha, el díos creador, Inti, el dios sol o la Pachamama, la diosa tierra, con la visita a la iglesia para rezar al Cristo de los Temblores, o a la Virgen del Carmen), en un sincretismo realmente fascinante.

La gastronomía también participa de esta mixtura, siendo la excelente cocina peruana el resultado de la fusión inicial de la tradición culinaria del antiguo Perú, con sus propias técnicas y platos, con la cocina española (lo que aquí llaman la cocina criolla). A ello, hay que añadir el importante aporte de las costumbres culinarias traídas del áfrica sub-sahariana por los esclavos negros, y la gran influencia de la cocina japonesa (la cocina nikkei), china (denominada chifa) y europea (italiana principalmente), debido a las migraciones del siglo XIX. Estas influencias hacen de la cocina peruana una de las más sabrosas y divertidas del mundo.

Mención aparte merece la cultura inca (de la que era un absoluto analfabeto), una de las más sofisticadas de la América precolombina, que dio origen a un gran imperio, y cuya cosmovisión, la forma de ver el mundo, es realmente interesante, sobre todo por que todavía pervive en algunos elementos de la sociedad peruana (por ejemplo en el uso de su lengua, el quechua, el culto a determinadas deidades, o el uso del adobe con elemento constructivo, que además de por razones económicas o climáticas, también parece tener una importante significación cultural, relacionada con la Pachamama inca, la madre tierra)

En cuanto a la Arqueología, que tanto nos gusta, existen muchos restos tanto de origen pre-incaico, como los propios del Tuhantinsuyo, con desigual estado de conservación, pero siempre extremadamente interesantes.

Con respecto a la gente y el trato con ellos, sólo podemos tener palabras de agradecimiento. En general, el peruano es amable y muy educado, ayudándote siempre que le pidas algún consejo, o algún tipo de información. En los comercios no te tratan de cobrar un sobreprecio por ser extranjero, como ocurre en otros países, y los vendedores de souvenirs son bastante tranquilos, y no te acosan en absoluto (que diferencia con los chillidos de las histéricas vendedoras chinas o balinesas).



Como cuestiones negativas podemos señalar:

1- excepto Cuzco, una ciudad maravillosa y Ollantaytambo, precioso pueblito de origen inca, el resto de ciudades peruanas que visitamos son bastante feas y anodinas, incluyendo la famosa Arequipa, a la que le encontramos poco atractivo.

2- “el ahorita”, para indicar un periodo de tiempo indefinido, o la llamada “hora peruana” relacionada con lo anterior, que indica una hora distinta a la estimada.

3- el tráfico caótico, con absoluta falta de respeto al peatón, sin que los pasos de cebra y los semáforos sirvan para nada.

4- la suciedad existente, sobre todo en zonas rurales aledañas a la carretera Panamericana, que transcurre al lado de la costa, y en algunos alojamientos

5- el problema con el agua caliente en bastante de los hoteles en los que nos alojamos.

6- aunque no tuvimos ningún percance, la sensación de inseguridad que todavía existe en el país, y que se percibe a través de la gran cantidad de policía en las calles, las noticias en prensa y televisión, y los comercios casi blindados, mucho de ellos con guardias de seguridad en la puerta.





F. DATOS PRÁCTICOS



Visado

Para los ciudadanos españoles, es suficiente con el pasaporte en vigor, siempre que este no caduque en los seis meses posteriores al día de entrada en el país.



Clima

El clima es bastante variado, en función de la zona a la que viajes, obviamente no es igual el clima de la costa, al de la montaña, o el de la zona de selva. En general podemos decir que, a lo largo de la costa, el clima es subtropical árido, en los Andes, existen dos estaciones, una de lluvias en verano y una seca en invierno. La zona amazónica tiene un clima húmedo durante todo el año, con abundantes lluvias, excepto en los meses de junio a agosto.



Seguro de Viaje

Igual que en otros viajes, utilizamos el completo seguro de accidentes que tiene asociada la tarjeta Citybank Oro, para cualquier viaje cuyo pago se haga efectivo con la misma (valido para todos los países del mundo, con algunas excepciones como Afganistán, Cuba o Myanmar).



Internet

Funciona estupendamente, y prácticamente todos los hoteles, y muchos restaurantes tiene wi-fi.



Transportes

Por carretera, tanto el transporte público, como el privado (taxis y combis) es extremadamente barato. La red viaria, condicionada por la difícil orografía, es amplia, aunque bastante deficiente, con algunas excepciones como el tramo de la Panamericana

La red ferroviaria es prácticamente inexistente, y se utiliza básicamente para transportar minerales.

Existen cinco compañías aéreas que unen las principales ciudades del país, aunque los billetes no son baratos.

Recomiendo utilizar los autobuses de la empresa Cruz del Sur, sobre todo para los trayectos nocturnos, con un servicio impecable, y asientos-cama (sobre todo los VIP) bastante cómodos, además de que suelen sacar buenas ofertas para comprar los billetes por Internet con antelación. Es un poco más cara que las demás, pero creo que merece la pena



Seguridad

Como ya he comentado, a pesar que no tuvimos ningún problema de inseguridad, no dejamos de percibirla, alentada sobre todo por los medios de comunicación, con continúas y alarmantes noticias sobre delitos de todo tipo, además de recomendaciones bastante extrañas, como la de fotografiar al conductor cuando se sube a un taxi.

La escasa iluminación en determinadas calles, y la existencia de comercios prácticamente blindados, muchos de ellos con guardias fuertemente armados, no ayudan a estar totalmente tranquilo.

En Asia nunca hemos sentido esta sensación.



Medicamentos y vacunas

Al no viajar a la selva, solo tuvimos que renovar la vacuna en pastillas para el tifus, que protege durante tres años.

Como siempre llevamos un pequeño botiquín y, para “higienizar” la ropa de cama de algunos hoteles, permentrina (producto químico que llevan algunas lociones anti-piojos ).



La comida

Uno de los grandes atractivos del viaje es la gastronomía peruana, sin duda la mejor de Sudamérica, con una amplia variedad de productos, e influencias de todo tipo, que hacen extraordinario cualquier plato, aunque sea un humilde pollo asado; además es bastante barata (más o menos la mitad que en España), las raciones soy muy abundantes, y existen restaurantes de diversas categorías y para todos los bolsillos, siendo difícil no comer bien en cualquier sitio.



La moneda

La moneda peruana es el nuevo sol, que fluctuó durante todo el viaje entre 3’60 y 3,66 soles por euro, excepto en el aeropuerto en el que solo nos dieron 3,50 euros.

Hay multitud de casas de cambio en las ciudades más importantes, y lo mejor es preguntar en varias de ellas, donde incluso se puede regatear, y terminar cambiando donde más te ofrezcan. Hay también agentes de cambio autorizados en la calle, pero aunque son legales, no creo que merezca la pena hacer la transacción en la calle, puesto que no hay mucha diferencia con las casas de cambio.

Los billetes de 100 € tienen menos valor, según nos dijeron por la dificultad que tienen para cambiarlos en el Banco de Perú.

En cualquier caso, la mejor tasa se obtiene pagando con tarjeta de crédito, siempre y cuando no te cobren comisión por ello, difícil de evitar en Perú.



Compras

Se puede comprar a buenos precios ropa de lana de alpaca (aunque los diseños son bastante feos), artesanía de madera o cerámica, colgantes de plata, oro (aunque con el riesgo de que te den gato por liebre), o de piedras naturales.

Como en otros países, el regateo es esencial para poder evitar sobreprecios, pudiendo obtener descuentos entre el 15 y el 50 %.



El Coste de la vida: algunos precios

- Agua: entre 1 y 4 soles medio litro, dependiendo si se compra en la calle, en una tienda o en un restaurante

- Cerveza: entre 9 y 12 soles botella grande (más de medio litro) en restaurantes. En comercios entre 6 y 8 soles

- Menú en un restaurante: entre 10 y 30 soles, sin bebida. A la carta, entradas, entre 6 y 12 soles, platos principales, entre 15 y 50 soles.

- Brochetas, patatas rellenas y otros tentempiés en la calle: entre 1 y 4 soles.

- Pan: cuatro panecillos por 1 sol

- Fruta: plátanos y mangos bastante baratos. Naranjas, manzanas, uva, precios similares a los españoles.

- Snacks: patatas fritas, frutos secos etc., más caros que en España

- Billetes de bus urbano: 1-2 soles

- Billetes de bus interurbano: entre 3 y 5 soles, trayectos cortos (una hora). Para trayectos más largos, depende mucho de la compañía de autobuses, y del tipo de asiento, pero un trayecto de 6 horas te puede costar entre 35 y 80 soles.

- Combi (furgoneta):10 soles trayecto de una hora

- Carrera en Taxi: el precio mínimo está en torno a los 3 soles, la carrera. En trayectos interurbanos, unos 40 soles la hora

- Habitación doble: entre 50 y 120 soles, dependiendo de la ciudad y la categoría

- Lavandería: entre 4 y 6 soles el Kg





G. ALGUNOS CONSEJOS



Por libre o con agencia.

Si hemos conseguido recorrer china por libre, sin morir en el intento, Perú no tenía que suponer ningún obstáculo. En efecto, el país andino es muy fácil para viajar por tu cuenta; los baratos precios de los transportes, el carácter peruano, el idioma y las numerosas agencias de viaje, facilitan el moverte por el mismo sin problemas. Ahorrarás dinero, e interactuarás mucho más con la población local, haciendo que el viaje sea más atractivo.

Esto no quiere decir que, como en otros países, no pueda ser interesante contratar alguna excursión a través de agencias locales, sobre todo en zonas donde es complicado llegar con transporte público.

Como ventajas, podemos señalar la comodidad, el disponer de un guía que te explica cosas que normalmente desconoces y, a veces, incluso el precio.

Como desventajas, el depender de otros, y la gran pérdida de tiempo que conllevan las paradas en lugares con poco interés.

Quizá, las únicas excursiones que no repetiría si volviera a Perú, son las que hicimos a las Huacas de la Luna y el Sol, y a la ciudad de adobe de Chan-Chan, que pienso se pueden disfrutar mejor haciéndolas por tu cuenta.



Normas de seguridad.

En cuanto a la seguridad, hay que tener un mínimo de precaución y sentido común, no alejándose del centro de las ciudades, sobre todo por la noche, y no exhibir objetos de valor. Una norma fundamental que nosotros no siempre cumplimos, es evitar los taxis no oficiales.



Los autobuses.

Como ya he mencionado a través del todo el diario, realizamos varios viajes nocturnos en autobuses-cama, que permiten ahorrar tiempo y dinero, puesto que los vuelos no son baratos.

La mejor compañía, aunque también la más cara, es Cruz del Sur, y recomiendo adquirir los asientos VIP cuando el viaje sea largo, más grandes y cómodos que los normales.



El regateo.

A pesar de haber cambiado de continente, el regateo es parecido al que se produce en Asia, pudiendo negociarse el precio de muchas cosas: taxis, combis, excursiones, hoteles, compras en mercados..., incluso la tasa de cambio, y es imprescindible tener soltura para hacerlo, si no quieres “palmar” mucha pasta
http://victormiguelsaiz.blogspot.com/

Mensajes: 353

Pasolini, Mié Ene 01, 2014 9:09 pm

Muy buen relato; muchas gracias.



Saludos


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