Lesotho

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Yoli, Mié Dic 29, 2010 7:24 pm

Hola!!

He leido varios comentarios de "Edorta" sobre Lesotho, a ver si lees este correo y podrias darme alguna info de los trekkings que hiciste, porque tnego una amiga de Gasteiz que me esta intentando convencer para ir para alla, y la verdad que he visto fotos y he flipao!

Mila esker!!!

Y si alguien mas ha estado por aquellas tierras, agradeceria alguna info! Gracias!!!

Mensajes: 73

Unamuno, Dom Abr 15, 2012 12:48 pm

Hola, acabo de llegar de pasar cuatro días mágicos en Lesotho y la verdad es que ha sido una de las mejores experiencias de mi vida (creo que mi lugar favorito junto con el Delta del Okavango). Es una pena que este país sea tan desconocido, o quizás es lo que le ayuda a conservar su encanto.



Mi amigo y yo volamos de Cape Town a Bloemfontein con www.flymango.co.za llegando a las 7:20 am al aeropoerto de la capital judicial de Sudáfrica. Una vez allí habíamos quedado con Tony Horn de Bush Junkies (http://www.bushjunkies.co.za/contact.html) con quien habíamos organizado el transporte hasta Malealea. Como este día era de viaje, le dijimos que rodease, pasase por Maseru, la capital (nada interesante la verdad) y que nos llevase a otros sitios interesantes para extender el día y aprovecharlo. Nos paró en sitios con vistas alucinantes como "The Gates of Paradise", cima de una montaña desde donde se divisa un valle enorme y precioso y que fue nuestro primer contacto con los paisajes con los que ibamos a convivir los días siguientes. Entre montañas, valles, ríos y cascadas llegamos al Malealea Lodge (http://www.malealea.co.ls/) nominado por Lonely Planet como uno de los 10 destinos para visitar en 2012 (http://www.lonelyplanet.com/usa/travel-tips-and-articles/76857).



Como era pronto y nuestro trekking no empezaba hasta el día siguiente, decidimos ir a dar una vuelta por el pueblo y tomar unas cervezas en los bares locales (casetas hechas de lata). Al ser semana santa, el pueblo tenía mucha vida, ya que los residentes en Sudáfrica habían vuelto al pueblo a pasar etos días. Muy buen rato el que passamos charlando con los paisanos de Malealea. Como siempre, alguno se intentó aprovechar de nuestra condición de "ricos" para sacarse algunas cervezas gratis, y es verdad que en cuando das la mano te cogen el brazo, y si ven que le invitas a uno, tienes luego a todo el pueblo dandote la brasa, pero bueno, en general muy buena tarde/noche la que pasamos en Malealea.



Una vez nos despertamos el sábado, fuimos a la recepción del Lodge, donde nos presentaron a nuestro guía para el trekking. Preparamos los caballos, el equipaje, y nos pusimos en marcha ya que nos esperaba un día largo. Prácticamente era nuestra primera vez montando a caballo, desde luego la primera vez pasando tantas horas en uno. Las dos primeras horas fueron poco productivas, en lo que nos hicimos con ellos, que no nos hacían caso, pero pronto conseguimos dominarles. Impresionante como se portaron. En la primera bajada nos tuvimos que bajar porque no veíamos a los caballos capaces de llegar a un río que había como a unos 300 metros más abajo de la cima en la que nos encontrábamos por un camino super estrecho y empinadísimo. El guía nos decía que sí podían hacerlo, pero no nos fiamos. Una vez abajo teníamos que cruzar el río con ellos, y volver a subir la colina. Yo estaba convencido de que era imposible, pero los caballos pudieron conmigo ante mi asombro. El resto del viaje fue así, subiendo y bajando montañas y colinas, atravesando ríos, pueblos basotos donde todo el mundo te saluda y te sonríe y parando para disfrutar de paisajes sin igual. Tras 7 horas, llegamos a nuestro destino. Un pueblo basoto perdido en lo alto de una montaña donde no había forma de llegar salvo a caballo o andando. Por supuesto, no tenían ni agua potable ni electricidad, por lo que nos fuimos a dormir pronto. Teníamos una cabaña con el techo de paja, y nuestra cama era un suelo de adobe lleno de polvo con una esterilla. La puerta de nuestra cabaña no se podía cerrar, por lo que varias veces se nos metieron dentro los cerdos y las gallinas de los paisanos. Por la noche tuvimos una tormenta enorme, pero dentro de nuestra cabaña, no cayó ni una sóla gota, y eso que teníamos un agujero en el tejado XD



Una vez despertados, tocaba volver a Malealea. Otras 7 horas entre paisajes maravillosos, y disfrutándolas a tope ya que ahora sí, confiábamos plenamente en nuestros caballos (vaya héroes!). En el Lodge disfrutamos de una banda y coro locales a los que les dejamos algo de propina, y aunque luego queríamos volver a los bares del pueblo a hablar con la gente, estábamos muy cansados, por lo que decidimos irnos a dormir pronto, y levantarnos a tiempo para hacer un tour por el pueblo con un guía de allí antes de volver a Sudáfrica.



Así lo hicimos, un chavalín del pueblo nos enseñó como viven, varias casas por dentro, las tiendas, la casa del jefe, la iglesia, el cementerio... quizás le habríamos sacado más jugo a este tour si lo hubiésemos hecho el primer día, pero bueno. Cuando volvimos al Lodge, Tony de Bush Junkies estaba allí esperándonos para traernos de vuelta. Como nuestro vuelo no era hasta las 6 de la tarde, le pedimos que viniese pronto para poder hacer un tour por Bloemfontein. No es que sea una ciudad a la que merezca la pena venir desde España, ni mucho menos, pero tiene sus cosas interesantes, como Naval Hill, una colina desde que se ve toda la ciudad, y que encierra una reserva natural con zebras, jirafas y varios antílopes. La reserva más grande dentro de una ciudad.



Todavía me quedan muchos sitios del sur de África por conocer, pero una cosa tengo clara: a Lesotho vuelvo seguro


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